
La Ciudad de Buenos Aires dispuso un cambio en el esquema del Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a la compraventa de criptomonedas, al establecer que el tributo se calculará sobre la diferencia entre el precio de compra y el de venta, conocida como “spread”.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 93-AGIP-26, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. Hasta ahora, el impuesto se aplicaba sobre el monto total de la operación de venta, sin contemplar si existía una ganancia efectiva.
Con el nuevo criterio, el cálculo se realizará únicamente sobre el resultado de la transacción. Por ejemplo, en una operación donde un activo se compra a $97 y se vende a $100, el impuesto ya no se calculará sobre los $100, sino sobre la ganancia de $3.
En este marco, se establece que las cotizaciones deberán provenir de mercados habilitados que operen en la compraventa de criptomonedas y que estén inscriptos en el Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV).
Desde el Gobierno porteño indicaron que la medida forma parte de una política orientada al desarrollo de la economía digital y a la promoción de la radicación de empresas tecnológicas.
El ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, señaló que el objetivo es generar un marco con mayor previsibilidad normativa y simplificación administrativa para acompañar el crecimiento del sector.
Por su parte, el subsecretario de Inversiones, Augusto Ardiles, destacó que la decisión apunta a adecuar el sistema tributario a las características de las nuevas industrias y a favorecer su desarrollo.
En la misma línea, el titular de la AGIP, Germán Krivocapich, sostuvo que la reglamentación busca reducir la carga fiscal efectiva y facilitar la formalización de las actividades vinculadas a los criptoactivos.
La iniciativa se suma a otras medidas implementadas por la Ciudad, como la incorporación de actividades vinculadas a criptomonedas en el nomenclador económico y la habilitación del pago de impuestos mediante estos activos.